Punto de encuentro para los trabajadores de FAISEM.

Alertas FAISEM

lunes, 11 de octubre de 2010

De los trabajadores de FAISEM.

Pasamos a reproducir a continuación el escrito que la representación de los trabajadores de FAISEM está haciendo llegar a los parlamentarios de todos los grupos del Parlamento de Andalucía:

En diciembre de 1993 se creó, a instancias del Parlamento Andaluz, la FAISEM, (actualmente Fundación Pública Andaluza para la Integración Social de personas con Enfermedad Mental), organismo de responsabilidad pública y financiación mayoritaria a través de los presupuestos de la Comunidad Autónoma de Andalucía. Se le encomendó la función de desarrollar y gestionar recursos de apoyo social para personas usuarias de los servicios públicos de salud mental con necesidades no atendibles desde los programas generales de servicios sociales.

Por tanto, el objetivo general de la Fundación es la prevención de la marginación y la desadaptación de cualquier persona afectada por una enfermedad mental grave causante de una incapacidad personal y social, así como el apoyo a su integración social y laboral.

En sus estatutos fundacionales, FAISEM, al referirse al tipo de trabajadores de los que se nutrirá, deja la puerta abierta a las aportaciones que pueda hacer el voluntariado. Aunque con el tiempo esta idea se ha desestimado, el espíritu de voluntarismo en el desempeño del trabajo, parece seguir impregnando la filosofía organizativa de la dirección de FAISEM. Si no, no se entendería la acumulación de agravios comparativos entre los trabajadores de FAISEM y el resto de profesionales del ámbito de la salud mental en Andalucía que, desempeñando funciones, tareas y cometidos semejantes o iguales a los que desde FAISEM se realizan, lo hagan en condiciones mucho más ventajosas y de mejor reconocimiento laboral y profesional.

Ya en año 2001, la representación de los trabajadores presentó en las Jornadas de Trabajo de San Fernando, Cádiz (organizadas por la propia FAISEM), una ponencia en la que abogaba por una formación adecuada del personal de la fundación, que posibilitase la profesionalización de una figura de nueva creación, encargada de la atención directa a los usuarios, y sobre la que recae la responsabilidad de que las intervenciones sean las adecuadas para obtener los objetivos que FAISEM pretende alcanzar: hablamos de los denominados “monitores”.

Defendíamos entonces, al igual que ahora, la necesidad de definir y concretar, cuáles debían ser las capacidades, habilidades, destrezas y conocimientos que los monitores debían tener; la necesidad de aclarar, con perspectiva de futuro, cuáles deben ser nuestras funciones y de dotarnos de las herramientas necesarias para poderlas desarrollar (teniendo en cuenta la evolución de la tipología de la población con la que vamos a trabajar, cada vez más compleja y heterogénea). En definitiva: establecer el perfil profesional adecuado, para, finalmente, reconocerle la correspondiente categoría profesional, (tal y como reclamaba la dirección de la fundación cuando solicitaba ayudas para la formación al FORCEM). Así, nuestra intervención sería más eficaz, beneficiosa y enriquecedora para los usuarios de nuestros servicios, contribuiría a la mejora de su calidad de vida y los trabajadores sentirían que su trabajo SÍ está realmente reconocido y valorado.

En junio del 2002, consciente y sensibilizado con nuestra problemática, el señor Cabrero Palomares, portavoz del grupo parlamentario Izquierda Unida, trasladaba al Consejero de Asuntos Sociales nuestras preocupaciones:

- la necesidad de establecer mecanismos de corrección para mejorar la atención;

- necesidad de concretar un puesto de trabajo, el de monitor residencial, novedoso, que precisaba ( y hoy sigue precisando), clarificar su entorno profesional y definir sus competencias;

- la necesidad de incrementar los recursos humanos, materiales y económicos para que no se produjese una degradación del servicio ( a día de hoy seguimos sufriendo un considerable desfase entre las necesidades que hay que atender y los medios disponibles para ello);

- la necesidad de establecer una política de prevención de riesgos laborales que garantizase una eficaz protección de los trabajadores ante las cargas emocionales y los riesgos sicosociales derivados de nuestro trabajo;

- la necesidad de una adecuada formación continua que complementase el voluntarismo y las aptitudes personales.

- saber si el modelo de intervención corría riesgo de perder su carácter público.

La respuesta del entonces consejero de Asuntos Sociales, señor Pérez Saldaña, fue rotunda en lo referente a la absoluta responsabilidad pública de la Fundación. Sin embargo, eludió abordar el fondo del resto de cuestiones planteadas, limitándose a

- remitir a la resolución del convenio colectivo que en aquellas fechas se estaba negociando;

- remarcando la importancia de la labor altruista del voluntariado;

- poniendo énfasis en que el verdadero problema era de falta de sensibilización social;

- y dejando claro que los riesgos de estrés y depresión eran inherentes al puesto, por lo que “si no quieren trabajar con ese material, pues que se vayan a otro lado a trabajar”.

La respuesta, lejos de ser satisfactoria, fue desconsidera e incorrecta, y así se lo hizo ver el señor Cabrero.

En febrero del año 2005, en escrito a la consejera de salud, expresamos nuestro desconcierto y malestar por el cúmulo de agravios comparativos existentes entre el personal de FAISEM y el de otras entidades públicas semejantes, o con el personal del SAS con funciones similares. Algunos de estos agravios eran los siguientes:

- jornada de 1582 horas para todos los trabajadores, cuando para el personal del SAS, o fundaciones semejantes, es de 1483 horas para los turnos rotatorios y 1540 para los fijos;

- endurecimiento de las condiciones para la solicitud de vacaciones;

- organigrama de categorías alejado de la realidad profesional, pero que facilita el control hacia el trabajador por parte de la empresa;

- condiciones salariales muy por debajo del de estos colectivos mencionados, sin que sus mejoras y complementos nos alcancen a nosotros. El salario base de un pinche de cocina en FAISEM es actualmente de 730€, el del personal de servicio doméstico es de 830€ y el de los monitores (75% de la plantilla y verdaderos protagonistas de la atención a los usuarios) era, a comienzos de año, de 1.050€.

Siendo Faisem una fundación que ofrece atenciones y servicios de carácter público resulta paradójica y en cierto modo contradictoria, la gestión privada de estos servicios con consentimiento y patronazgo de la Junta. Así como resulta difícilmente aceptable que realizando trabajos y funciones de idéntica índole de los que se realizan en otros centros o instituciones de salud mental de Andalucía, no tengamos la misma consideración laboral, profesional y económica.

Resultando esta situación agraviante y difícilmente comprensible, los trabajadores de esta fundación pública tuvimos que sufrir, desde el 1 de junio de este año 2010, un nuevo agravio, una nueva discriminación. Nuestro gerente, teóricamente siguiendo las indicaciones de los patronos de la fundación, decidió aplicar el DECRETO-LEY 2/2010, de 28 de mayo con todo el rigor, quedando nuestros salarios recortados desde esa fecha y, según el gerente, hasta finales del 2011, en un 5%.

A la situación de discriminación que venimos sufriendo se suma una más sangrante, si cabe, todavía:

- una reducción salarial, que no debería aplicársenos pues como hemos expuesto hasta ahora no se nos ha dado el mismo trato laboral, profesional ni salarial que al resto de los trabajadores del sector público;

- una reducción, además, lineal, del 5% para todos los tramos salariales, a diferencia de cómo se ha aplicado al resto del personal del sector público.

Si la valoración de la necesidad de un trabajo y la responsabilidad que conlleva está en función de su reconocimiento económico y por las condiciones laborales en que se desarrolla, es evidente que nuestro trabajo está tremendamente infravalorado.

Por todo ello, solicitamos de su señoría

- que tenga en cuenta nuestros argumentos, valore el alcance de la incidencia de nuestras condiciones de trabajo en la calidad del servicio a desempeñar y en la salud individual y colectiva de los trabajadores;

- que abogue por que se nos equipare laboral, profesional y salarialmente al personal de la Junta de Andalucía, del sector socio-sanitario, que desempeña tareas y asume responsabilidades de índole semejante a las nuestras;

- y que medie para que el arbitrario recorte salarial que se ha aplicado a nuestro colectivo, se reajuste a los criterios de proporcionalidad y reparto solidario que se han utilizado para el resto de trabajadores del sector público andaluz.

Agradeceríamos de su señoría, si sus obligaciones parlamentarias se lo permiten, que tenga a bien recibirnos el próximo día 14 de octubre, fecha en la que estaremos concentrados frente a la sede del Parlamento de Andalucía, para trasladarle personalmente los detalles de nuestra situación.

La representación de los trabajadores de FAISEM.

2 comentarios:

  1. Buenas tardes a todos.

    Soy monitora de FAISEM y no logro encontrar en ningún sitio los Estatutos Fundacionales de FAISEM. Si me podéis ayudar os lo agradezco.

    Muchas Gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En el Plan de Calidad 2006-2010 de FAISEM, en la página 18, se hace una referencia a los Estatutos, que fueron aprobados por el Patronato el 4 de Marzo del año 1997. Quizá en la Memoria de FAISEM de ese año se recogieran dichos Estatutos, pero en la página de la fundación sólo aparecen las memorias desde el 2005 al 2011. Sentimos no poder ayudar en más.

      Eliminar

Aquí es donde puedes darnos tu opinión o hacer cualquier tipo de comentario que creas oportuno. Más abajo (en "Comentar como:") puedes elegir entre poner tu nombre (donde dice "Nombre/URL") o seleccionar la opción "Anónimo". Adelante: Hazte escuchar.

Normas de uso en los comentarios:

* No se aceptan los comentarios con contenidos que puedan ser considerados insultantes, ofensivos, difamatorios, vejatorios o contrarios a las leyes españolas.
* No se aceptan alusiones a la vida íntima y privada de otras personas.
* Los comentarios deben ser pertinentes y respetar el tema planteado en el artículo o aquellos otros que surjan de forma natural en el curso del debate.
* Os rogamos que los mensajes estén escritos en letra minúscula.

Cualquier comentario que no se atenga a estas normas podrá ser borrado total o parcialmente sin previo aviso.

"Que viene el coco" no se hace responsable de las opiniones vertidas en los comentarios hechos por sus visitantes.